INDEMNIZACIÓN POR CLIENTELA PARA LOS AGENTES COMERCIALES

INDEMNIZACIÓN POR CLIENTELA PARA LOS AGENTES COMERCIALES

Cuando un empresario decide unilateralmente resolver el contrato de agencia que le une a su agente comercial nace respecto de éste el derecho a percibir compensación económica por la extinción del contrato. Nos referimos a los agentes comerciales “externos”, es decir, con relación mercantil en lugar de asalariados. Esta compensación económica se traduce en la percepción de una indemnización que puede ser por clientela o por daños y perjuicios, dependiendo de las condiciones del caso concreto. Nos centraremos en la primera, la conocida como “Indemnización por Clientela para los Agentes Comerciales”.

CUANDO HAY DERECHO A LA INDEMNIZACION POR CLIENTELA

La indemnización por clientela, está regulada en el artículo 28 de la Ley de Contrato de Agencia, y es una remuneración que ha de recibir el agente, tanto si el contrato era de duración determinada como indefinida y como consecuencia de:

  • La extinción unilateral del contrato por parte del empresario;
  • Por muerte o declaración de fallecimiento del agente, en cuyo caso la recibirán sus herederos.

CUANDO NO HAY DERECHO A LA INDEMNIZACION POR CLIENTELA

Por el contrario, no habrá lugar a percibir esta indemnización, en los casos en que:

  • El empresario hubiese extinguido el contrato por incumplimiento de las obligaciones contractuales establecidas a cargo del agente;
  • Cuando éste hubiese denunciado el contrato, salvo que la denuncia tuviera como causa circunstancias imputables al empresario, o se fundara en su edad, invalidez o enfermedad;
  • Cuando, con el consentimiento del empresario, el agente hubiese cedido a un tercero los derechos y obligaciones de que era titular en virtud del contrato de agencia.
  • Por muerte o fallecimiento del empresario.

REQUISITOS PARA PERCIBIR LA INDEMNIZACION POR CLIENTELA

Si bien, para que tenga lugar esta indemnización, además de tener encaje en los supuestos mencionados, se han de cumplir los siguientes requisitos, que al momento de la extinción del contrato, han de ser probados por el agente y que son:

1º.- Que, el agente hubiese aportado nuevos clientes al empresario o incrementado sensiblemente las operaciones con la clientela preexistente.
El término “nuevos clientes” viene referido respecto del empresario, es decir, que sean clientes nuevos del empresario o, que lo hubieran sido anteriormente pero en la actualidad hayan dejado de serlo y gracias a la intervención del agente vuelvan a serlo.

También se entiende como “nuevos clientes” los antiguos clientes del agente que aporta ahora al empresario.

En cuanto al “incremento sensible de las operaciones” viene referido a un incremento tanto cuantitativo (aumento venta de productos/servicios) como cualitativo (aumento de la variedad de los productos/servicios vendidos al cliente).

2º.- Si la actividad anterior del agente puede continuar produciendo ventajas sustanciales al empresario.
Esta condición que ha de concurrir para que nazca el derecho a indemnización por clientela es una circunstancia futura y que resulta difícil de prever. En cambio, la jurisprudencia ha ido fijando algunos parámetros a fin de poder determinar esa posibilidad de continuación de producción de ventajas respecto del empresario como pueden ser la larga duración de las relaciones contractuales o la efectividad de la actuación profesional del agente.

3º.- Que resulte equitativamente procedente por la existencia de pactos de limitación de competencia, por las comisiones que pierda o por las demás circunstancias que concurran.
Este último requisito trata de probar las pérdidas económicas que pueda sufrir el agente consecuencia de la resolución unilateral del contrato y derivadas de la existencia de pactos que le impidan realizar la misma actividad que venía realizando el empresario tanto por su cuenta como por cuenta de otro nuevo empresario.

Igualmente, se han de valorar las posibles comisiones que haya dejado de ganar consecuencia de negocios que se llevaron a cabo con anterioridad a la resolución del contrato y que hubiera percibido de no haberse resuelto.

Si bien, se ha de señalar que éste último requisito no resulta esencial para determinar el nacimiento del derecho a indemnización o no, pero influye de manera importante en la determinación de la cuantía de la misma.

Te interesa

¿NECESITO UN ABOGADO PARA MI EMPRESA?

¿LEASING O RENTING?

HAN RESUELTO MI CONTRATO DE DISTRIBUCIÓN ¿PUEDO RECLAMAR?

CUANTÍA DE LA INDEMNIZACION POR CLIENTELA

La cuantía de esta indemnización va a depender del caso concreto, y habrá de determinarse en cada caso, si bien, la Ley de Contrato de Agencia establece un límite máximo en el importe medio anual de las remuneraciones percibidas por el agente durante los últimos 5 años, o durante todo el periodo de duración del contrato, si éste fuese inferior.

INDEMNIZACIÓN POR MODIFICACIÓN SUSTANCIAL DE LAS CONDICIONES DEL CONTRATO

Es importante destacar que esta indemnización no surge únicamente en los casos de extinción total del contrato, si no en lo que también puede darse en los supuestos en que, no extinguiéndose el contrato, se produce una modificación sustancial de sus condiciones lo que ha de ser aceptado por ambas partes. En caso contrario, el agente está facultado para rescindir el contrato o exigir el mantenimiento del contrato original. En el primer caso, surgiría el derecho a la indemnización por clientela.

PLAZO PARA SOLICITAR LA INDEMNIZACION POR CLIENTELA

El plazo para efectuar esta reclamación es de un año desde que se produce la extinción del contrato, siendo el agente el que ha de acreditar que concurren todos los presupuestos mencionados a tal efecto.

En definitiva, cuando se produzca una resolución unilateral de un contrato de agencia, lo más adecuado es buscar asesoramiento profesional que intervenga a tal efecto y examine si, en el caso concreto, se cumplen los requisitos necesarios para el surgimiento de dicha indemnización y, en su caso, proceda a cuantificarla.

En Aselec contamos con profesionales del Derecho mercantil y laboral que le aconsejaran las medidas y acciones más convenientes ante esta situación. Contacte con nosotros, estaremos encantados de poder ayudarle.

Estefania Belchí Poveda
Abogada

Dpto. Jurídico

ASELEC asesoría y abogados

IMPAGO DE CLIENTES ¿QUÉ PUEDO HACER?

Una de las situaciones más desagradables a las que tiene que enfrentarse un empresario es al impago de facturas por parte de un cliente. Esta circunstancia puede causar cierta sensación de estrés y bloqueo al empresario que no sabe cómo proceder ante una situación así.

Por ello, en estos casos es clave la función del abogado de la empresa que interviene en su nombre y frente al cliente para reclamarle el pago de lo debido, gestionando la situación y pudiendo conseguir un alto grado de éxitos en sus reclamaciones.

El primer paso es requerir de manera extrajudicial al deudor, intentando una solución amistosa del conflicto a fin de evitar un procedimiento judicial que incrementen los gastos de la empresa ya que, en los casos en que la cuantía a reclamar sea inferior a 2.000 € no habrá condena en costas, por lo que no existirá la posibilidad de repercutir al deudor los costes de abogado y procurador para la reclamación de la deuda.

Si la reclamación extrajudicial resulta infructuosa, se habrá de acudir a la vía judicial. Afortunadamente, la ley contempla un procedimiento especial, el procedimiento monitorio, previsto para el caso de impagos de facturas en los que la deuda ya sea líquida, vencida y exigible sin lugar a dudas.

Una vez interpuesta la demanda de juicio monitorio, el deudor, en el plazo de 20 días, puede:

  1. Pagar
  2. Oponerse
  3. Ni pagar ni oponerse

En caso de que pague, habremos conseguido nuestro objetivo finalmente.

En caso de que se oponga, el procedimiento monitorio se archiva, iniciándose un procedimiento de reclamación de cantidad que, dependiendo de la cantidad que se reclame seguirá los trámites del Juicio Verbal (hasta 6.000 €) u ordinario (más de 6.000 €).

Si el deudor ni ha pagado ni se ha opuesto en plazo y forma, el procedimiento monitorio se dará por terminado, teniendo potestad el empresario para iniciar directamente la vía de apremio contra el deudor.

El abogado de la empresa juega un papel fundamental en los casos de reclamación de facturas impagadas, pues su intervención no solamente queda reducida al requerimiento extrajudicial o procedimiento judicial en caso de que se desatienda la solución amistosa, si no que aún interpuesta la demanda de juicio monitorio, el abogado seguirá trabajando a fin de llegar finalmente a un acuerdo frente al deudor, realizando negociaciones con éste o con su abogado en su caso, a efectos de conseguir un acuerdo transaccional y solucionar el asunto de la manera más beneficiosa para la empresa, reduciendo una vez más, tiempo y gastos.

Por ello, cuando el empresario se encuentre en una situación de impago de facturas frente a un cliente, lo mejor es que sea el abogado de la empresa quien intervenga en nombre de la misma y gestione la situación de la manera más objetiva y beneficiosa para la mercantil, realizando las negociaciones tanto previas como coetáneas a la demanda de juicio monitorio a fin de llegar a una solución amistosa, o iniciando la vía de apremio para finalmente, conseguir recaudar la cantidad que se le adeude a la empresa.

Si no cuenta con un abogado de empresa, ASELEC asesoría y abogados dispone de  un equipo de letrados especializados en distintas áreas jurídicas que le ayudarán,  realizando tanto la labor de asesoramiento jurídico preventivo, como la de representación ante los Tribunales de Justicia, bien a personas físicas como jurídicas. Contacte con nosotros HOY.

 

Estefanía Belchí Poveda
Dpto. Jurídico
ASELEC asesoría y abogados.

Pin It on Pinterest