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TRABAJADORES ECONOMICAMENTE DEPENDIENTES (TRADE)

¿ES OBLIGATORIO? ¿TIENE VENTAJAS?

En muchas ocasiones, los autónomos no saben que cumplen con los requisitos para ser un TRADE. Vamos a ayudar a identificarlo y a comentar sus ventajas.
El trabajador autónomo económicamente dependiente (TRADE O TAED) es una figura específica entre los trabajadores autónomos, que cuenta con un régimen jurídico propio y diferenciado, y que se sitúa en la frontera entre el trabajo autónomo y el dependiente, creada como forma de protección de aquellos autónomos que trabajan prácticamente en exclusiva para un solo cliente.

El trabajador autónomo económicamente dependiente (TRADE O TAED) es una figura específica entre los trabajadores autónomos, que cuenta con un régimen jurídico propio y diferenciado, y que se sitúa en la frontera entre el trabajo autónomo y el dependiente.

 
Se creó como forma de protección de aquellos autónomos que trabajan prácticamente en exclusiva para un solo cliente. Es un autónomo con un nivel superior de protección, aunque sin llegar al nivel de los trabajadores por cuenta ajena.
Se define como aquel trabajador autónomo que realiza una actividad económica o profesional a título lucrativo y de forma habitual, personal, directa y predominante para una persona física o jurídica, denominada cliente, del que depende económicamente por percibir de él, al menos, el 75 % de sus ingresos por rendimientos de trabajo y de actividades económicas o profesionales.

Los requisitos que tiene que cumplir el TRADE son:

  • No tener a su cargo trabajadores por cuenta ajena (salvo por temas de conciliación, maternidad, riesgo durante el embarazo y una serie de supuestos tasados por ley en los cuales sí se permite) ni contratar o subcontratar parte o toda la actividad con terceros.
  • No ejecutar su actividad de manera indiferenciada con los trabajadores del cliente.
  • Disponer de la infraestructura productiva y material propios, necesarios para el ejercicio de la actividad.
  • Desarrollar su actividad con criterios organizativos propios.
  • Percibir una contraprestación económica en función del resultado de su actividad de acuerdo con lo pactado con el cliente y asumiendo el riesgo de aquélla.

No pueden ser considerados TRADE en ningún caso, los profesionales que ejerzan su profesión conjuntamente con otros profesionales en régimen societario o bajo cualquier forma jurídica admitida en derecho ni los autónomos titulares de locales o establecimientos comerciales e industriales y de oficinas y despachos abiertos al público.

El trabajador que se considere trabajador autónomo económicamente dependiente, deberá comunicar al cliente dicha condición y formalizar un contrato por escrito el cual deberá ser registrado en la oficina pública correspondiente. El contrato TRADE tendrá la duración que las partes acuerden, pudiendo fijarse una duración determinada o remitirse a la finalización de un servicio determinado. De no ser así, se presumirá, salvo prueba en contrario que se ha pactado por tiempo indefinido. Así mismo se fijarán obligatoriamente en el contrato otros elementos como la interrupción anual de la actividad, el descaso semanal y de los festivos, así como la duración máxima de la jornada de la actividad incluyendo su distribución semanal si ésta se computa por mes o año.

En este sentido, en caso de extinción de la relación contractual sin causa justificada por el cliente, el TRADE tendrá derecho a percibir una indemnización por daños y perjuicios ocasionados. La indemnización a favor del TRADE será fijada en el contrato. Normalmente, se tomará en consideración el tiempo restante previsto de contrato, la gravedad del incumplimiento del cliente, las inversiones y gastos anticipados por el TRADE y el plazo de preaviso otorgado por el cliente sobre la fecha de extinción del contrato.

 

En cuanto a la cotización a la Seguridad Social, la principal característica de los TRADE es que además de cotizar para cubrir la posible Incapacidad Temporal (IT) derivada de Contingencias comunes, tendrá que tener cubierta obligatoriamente la protección de IT por contingencias profesionales (accidentes de trabajo y enfermedad profesional), la cual se deberá llevar a cabo con una Mutua.

 

Pues bien, respecto a la cotización, una diferencia importante respecto a lo que ocurre con la figura del autónomo común es que se considera también accidente de trabajo el que sufra el trabajador al ir o volver del lugar de la prestación de la actividad, o por causa o consecuencia de la misma, conocido como accidente in itinere. Supone una mayor cobertura por contingencias profesionales respecto al autónomo común.

 

En nuestra opinión, la figura del Autónomo Económicamente Dependiente aporta pocas ventajas significativas respecto al autónomo común. No obstante, todas las ayudas son pocas para este colectivo, que además en este caso se trata de un autónomo que prestan sus servicios casi en exclusiva para un único cliente, de forma que será aconsejable acogerse a esta figura mientras se cumplan los requisitos para ello, aunque las ventajas no tengan una especial trascendencia, ya que dependen de lo pactado por las partes en el contrato. Sí resulta interesante el Registro de dicho contrato en la oficina competente, porque le otorga formalidad a lo pactado que puede ayudar al autónomo en caso de conflicto.

Ana García
Dpto. Laboral-Jurídico
aselec consultores, s.l.p.

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