Las provisiones en contabilidad son una herramienta muy útil para guardar recursos de la empresa para hacer frente en un futuro a una obligación. Sin embargo, es importante valorar y gestionar bien las provisiones para conseguir algunos beneficios. 

Qué son las provisiones en contabilidad

Las provisiones hacen referencia a los recursos que guarda la empresa hasta el momento en el que se efectúa el pago de una obligación contraída. 

Cuando se prevé que un bien va a perder valor o la empresa va a tener que hacer frente a una obligación dentro de un período de tiempo, se dota una provisión por el importe a satisfacer.

Si esta previsión se cumple, al haber contado con ella con antelación, la empresa tendrá recursos para pagar y, si no llega a producirse, se elimina la provisión y la empresa no tendrá el gasto.

Es posible dotar provisiones cuando se cumplan los siguientes requisitos:

  • La empresa haya contraído una obligación con anterioridad.
  • La obligación tenga que ser satisfecha por la empresa con recursos económicos propios.
  • El importe de la obligación debe ser conocido o estimado con facilidad. 

El objetivo de dotar provisiones por los gastos en una empresa es asegurarse de que existirán los recursos necesarios para hacer frente a la obligación cuando sea necesario. 

Tipos de provisiones

Para clasificar las provisiones se tiene en cuenta en primer lugar su vencimiento. Si este es superior a un año, se incluyen en el pasivo no corriente y, si es inferior a un año, en el pasivo corriente.  

Además, tras esa primera clasificación, se ordenan en función de la naturaleza a la que se destinan.

Así, en el pasivo corriente o a corto plazo encontramos: 

  • Provisión por contratos onerosos.
  • Provisión para otras operaciones comerciales.
  • Provisión a corto plazo para impuestos.
  • Provisión a corto plazo para otras responsabilidades.
  • Provisión a corto plazo por desmantelamiento, retiro o rehabilitación del inmovilizado.
  • Provisión a corto plazo para actuaciones medioambientales.
  • Provisión a corto plazo para reestructuraciones.
  • Provisión a corto plazo por transacciones con pagos basados en instrumentos de patrimonio.

Y en el pasivo no corriente o a largo plazo se incluyen: 

  • Provisión por retribuciones a largo plazo al personal.
  • Provisión para impuestos.
  • Provisión para otras responsabilidades.
  • Provisión por desmantelamiento, retiro o rehabilitación del inmovilizado.
  • Provisión para actuaciones medioambientales.
  • Provisión para reestructuraciones.
  • Provisión por transacciones con pagos basados en instrumentos de patrimonio.

Cómo valorar y gestionar las provisiones contables

El método para valorar las provisiones se encuentra recogido en la norma de registro y valoración 15ª del Plan General Contable. 

De acuerdo con ella, las provisiones se valoran en la fecha de cierre del ejercicio y según la información de la que se disponga en cada momento, por el valor actual estimado de la mejor forma posible y que cubra el importe necesario para cancelar o transferir a un tercero la obligación. Además, deben registrarse los ajustes que surjan debido a la actualización de la provisión. 

Cuando sean provisiones con vencimiento inferior o igual a un año y el efecto financiero no sea importante, no será necesario hacer ningún tipo de descuento. 

La compensación que se recibe de un tercero cuando se liquida la obligación no puede suponer una minoración del importe de la deuda. 

El importe por el que se registrará el activo no puede superar la cuantía de la obligación registrada en la contabilidad.

En la memoria de la empresa se indicarán los criterios de valoración de las provisiones y contingencias. 

Con estas normas se persigue que no exista un exceso de provisiones en contabilidad.

Ventajas de las provisiones contables en una empresa

Registrar las provisiones en contabilidad en asientos correctamente siempre es recomendable, pero, además, puede hacer que la empresa se beneficie de las siguientes ventajas:

  • Ayuda a organizar las finanzas de la empresa para poder hacer frente a los gastos con vencimiento próximo sin que afecte al patrimonio general. 
  • Genera una gran confianza y tranquilidad al empresario, pues sabe qué podrá hacer frente a sus obligaciones. 
  • La empresa tendrá actualizados todos los documentos del Plan General Contable.
  • Una cantidad del capital estará reservado para las incertidumbres que puedan ocurrir y, de esta forma, la supervivencia de la organización está asegurada. 

Para ayudarnos a hacerlo bien y que la empresa pueda disfrutar de todas las ventajas, lo mejor es contactar con una asesoría contable en Murcia y dejar que los profesionales nos guíen. 

Las provisiones en contabilidad hacen referencia a la reserva de unos recursos con el objetivo de hacer frente en un futuro próximo a una obligación contraída. Es posible hacer provisiones a corto plazo y también a largo.

Hacerlo correctamente aporta ciertas ventajas a la empresa, como organización de las finanzas, seguridad y actualización de los documentos, así como el aumento de probabilidades de que la empresa sobreviva en caso de algún suceso. 

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Socio Profesional en ASELEC asesoría y abogados

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