¿AGOBIADO CON LAS DEUDAS A LA SEGURIDAD SOCIAL?

Las circunstancias de las personas y las empresas varían a lo largo del tiempo, siendo habitual sufrir altibajos en la economía empresarial. Puede suceder entonces que, haya meses en las que los gastos superen a los ingresos y el pago de deudas a la Seguridad Social, tales como cuotas, recargos o sanciones, se convierta en un problema.

Ante una situación de morosidad, la administración envía un documento de reclamación del pago, donde advierte que existe un plazo de 15 días para hacer efectiva la deuda, en caso contrario, se pasará automáticamente a vía ejecutiva con el consiguiente embargo de cuentas y bienes del afectado.

Si no pagamos, la Seguridad Social aplicará un recargo del 20% sobre las cuotas impagadas, aunque solo nos hayamos retrasado un día en hacer el pago.

Además, si pasado este plazo sigue sin saldarse la deuda, la Seguridad Social, reclamará también el abono de intereses de demora.

Pero, no se alarme, porque afortunadamente  la  Seguridad Social nos ofrece un mecanismo para aquellos casos en que al deudor le resulte imposible afrontar el pago de una deuda contraída a su favor.

 Así, si usted o su empresa está atravesando un pequeño bache financiero, y no puede afrontar un pago pendiente con Seguridad Social, ésta pone a su disposición la posibilidad del aplazamiento de la misma.

QUÉ DEUDAS PUEDEN APLAZARSE

La solicitud del aplazamiento de la deuda se puede pedir de forma presencial o telemática si se cuenta con un certificado digital, mediante un modelo de solicitud específico al que se le adjuntará también un modelo de reconocimiento de deuda.

Lo primero que debemos de hacer es diferenciar entre las cuotas que son aplazables y aquellas cuotas que son inaplazables.

Así pues ¿cuáles son las cuotas que no se pueden aplazar bajo ningún concepto?

  • por un lado, las cuotas correspondientes a la cotización del trabajador a la Seguridad Social, es decir, la denominada “cuota obrera”.
  • y por otro, las cuotas derivadas de la cotización por contingencias profesionales, es decir, accidente de trabajo y enfermedad profesional.

Veamos mediante un supuesto, qué se consideraría aplazable y que no.

Supongamos el caso de una empresa con trabajadores a su cargo que tiene que afrontar un seguro social por un importe total de 5000 euros, pero que, debido a las circunstancias en ese momento no puede pagarlo. El seguro social está compuesto por una pequeña parte correspondiente de la cotización de los trabajadores a la Seguridad Social (que en este caso ascendería a 800 euros) y otra parte, de la cotización de la empresa a Seguridad Social, siendo ésta la mayor parte, y que en el ejemplo descrito supondría el importe restante, es decir, 4.200 euros. 

Como resultado, en este ejemplo la cuota inaplazable serían los 800 euros, y la parte susceptible de aplazamiento, los restantes 4.200 euros.

¿Qué sucede con el importe que no se puede aplazar? Pues bien, el importe correspondiente a las cuotas inaplazables se debe de ingresar en el plazo de un mes desde la fecha en que aprueban la concesión del aplazamiento para que éste tenga validez.

Le interesa

[av_button label=’DEUDAS CON HACIENDA: APLAZAMIENTO Y FRACCIONAMIENTO’ link=’manually,https://www.aselecconsultores.com/deudas-con-hacienda/’ link_target=’_blank’ size=’small’ position=’left’ icon_select=’yes’ icon=’ue823′ font=’entypo-fontello’ color=’theme-color’ custom_bg=’#444444′ custom_font=’#ffffff’ admin_preview_bg=» av_uid=’av-gow9v’]

[av_button label=’QUÉ ES UNA DILIGENCIA DE EMBARGO Y QUÉ HACER CUANDO LA RECIBE’ link=’manually,https://www.aselecconsultores.com/que-es-una-diligencia-de-embargo/’ link_target=’_blank’ size=’small’ position=’left’ icon_select=’yes’ icon=’ue823′ font=’entypo-fontello’ color=’theme-color’ custom_bg=’#444444′ custom_font=’#ffffff’ admin_preview_bg=» av_uid=’av-1uug9v’]

LÍMITES AL APLAZAMIENTO

Hay que tener en cuenta que existe un límite para que se conceda el aplazamiento, y está vinculado al importe de las cuotas aplazables. Así pues, para que concedan la aprobación del aplazamiento, la cantidad correspondiente a la cantidad aplazable debe de superar el doble del Salario Mínimo Interprofesional.

En el ejemplo anterior, al tratarse de un importe de 4.200 euros, dicha cantidad estaría por encima del límite fijado, y por tanto, si podría ser susceptible de aplazamiento.

Y, ¿cuándo se puede solicitar el aplazamiento? Se puede solicitar cuando el importe pendiente de pago se encuentre tanto en vía voluntaria como en ejecutiva.

Si bien dicha solicitud debe ser siempre antes de que se inicie la enajenación de bienes embargados, por lo que puede hacerlo tanto desde el mismo momento en que finalice el plazo máximo para el ingreso del importe que tenga pendiente con Seguridad Social (vía voluntaria) hasta en el momento en que la Seguridad Social notifique la existencia de la deuda ya generada mediante providencia de apremio (vía ejecutiva), momento en el que tendremos 15 días a partir de la notificación para solicitar el aplazamiento.

INTERSES DEVENGADOS

No obstante, no hay que olvidar que la concesión de un aplazamiento con Seguridad Social lleva aparejado el devengo de intereses, que serán exigibles desde el momento de la concesión hasta la fecha de pago, y, cuya cuantía será conforme al interés legal del dinero que se encuentre vigente durante el tiempo que dure el aplazamiento.

VENTAJAS DEL APLAZAMIENTO

Como principales ventajas de la concesión de un aplazamiento con Seguridad Social habría que destacar en primer lugar que, pese a que el sujeto tenga una deuda contraída con Seguridad Social, desde el momento en el que el aplazamiento haya sido concedido, el interesado pasará a estar al corriente de pago en sus obligaciones con Seguridad Social, lo cual puede ser interesante de cara a diversas acciones como la concesión de un préstamo, el acceso o mantenimiento de  bonificaciones, etc…

Por otro lado,  la concesión de un aplazamiento paraliza el proceso ejecutorio de la deuda aplazada, lo que significa que no se iniciará procedimiento de embargo.

INCUMPLIMIENTO DEL APLAZAMIENTO

Por último, el aplazamiento se considerará incumplido si no se ingresa el importe de la cuota inaplazable en el plazo para ello, tal y como hemos señalado anteriormente, pero también en los casos en los que, una vez concedido, se produzca el impago de alguno de los plazos concedidos, o bien se generen nuevas deudas posteriores. Esto tendría como principal consecuencia, el inicio del procedimiento de apremio por el importe de la deuda restante.

Es decir, volviendo al ejemplo, si la empresa una vez concedido el aplazamiento no pagara una de las cuotas del mismo, o bien, volviera a incurrir en el impago de un seguro social posterior, se consideraría incumplido el aplazamiento, y se continuaría con el proceso ejecutorio.

Si se está planteando la opción de solicitar un aplazamiento, no dude en contactar con el Departamento Laboral de ASELEC. Estaremos encantados de ayudarle a resolver todas sus dudas y gestionar los trámites necesarios. Contacte con nosotros para concertar una cita.

 

Ana García

Graduado Social

Dpto. Jurídico-Laboral

ASELEC, asesoría y abogados

EMBARGO DE SALARIO ¿CUÁNTO ME PUEDEN QUITAR?

Cuando se tienen deudas pendientes, la Administración Pública puede proceder a embargar parte de tu salario, pero siempre a partir de un mínimo.

El salario que se puede embargar de la nómina variará en función de los ingresos obtenidos a partir del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que se encuentra fijado para 2017 en 707,60 euros.
Así pues, lo primero que debemos saber es que el salario, pensión, retribución o equivalente que no exceda el SMI es INEMBARGABLE. Esta es la cantidad que cualquier trabajador debe de percibir independientemente de sus deudas con Seguridad Social, Hacienda, los bancos, etc… Además se acumularán todas las percepciones de que sea beneficiario el ejecutado para deducir una sola vez la parte inembargable.

Si está casado y no rige el régimen de separación de bienes, también serán acumulables los salarios, sueldos y pensiones, retribuciones o equivalentes de los cónyuges y rentas de toda clase, previa acreditación de las mismas.A partir del SMI ya se puede practicar el embargo, pero siempre dentro de unos límites, los cuales aumentan conforme lo hacen los ingresos del deudor.

Dichos límites se establecen conforme a la siguiente escala:

  • Para la primera cuantía adicional hasta la que suponga el importe del doble del SMI (707,60€ – 1.415,2€) el 30% será embargable
  • Entre el doble del SMI y el importe equivalente a un tercer SMI
    (1.415,2€ – 2.122,8€ ) el 50%
  • Entre el triple y el importe equivalente a un cuarto SMI (2.122,8€ – 2.830,4€) el 60%
  • Para la cuantía adicional hasta el importe equivalente a un quinto SMI (2.830,4€ – 3.538€) el 75%
  • Para cualquier cantidad que exceda de la anterior cuantía (más de 3.538€) el 90%

No obstante, destacar que existe una EXCEPCION a la inembargabilidad del SMI y se trata de las deudas reclamadas por el impago de pensiones alimenticias siendo en este caso embargable una parte del SMI. En estos casos, será el Juez el que tras analizar el caso concreto decidirá la cantidad exacta a embargar.
También cabe destacar el caso de las hipotecas. Debido a la gran existencia de deudas hipotecarias, especialmente en los últimos años, se ha establecido una cantidad límite diferente al SMI fijándose ésta en el 150% del mismo, es decir, en 961€. Los requisitos que deben cumplir los deudores para poder aprovecharse de esta medida para deudas hipotecarias son:

  • Que exista deuda hipotecaria.
  • Que la vivienda ejecutada sea la vivienda habitual.
  • Que la vivienda haya sido efectivamente subastadas.
  • Que tras la subasta de la vivienda, aún quede deuda por pagar de la hipoteca.

Además, en el caso de que el deudor tenga cargas familiares, a la cantidad inembargable habrá que añadir un 30% adicional por cada miembro de la unidad familiar dependiente y sin ingresos. A la renta familiar hay que sumar la de todos los miembros que cobran y son titulares de la hipoteca.A estos efectos, se entiende por núcleo familiar, el cónyuge o pareja de hecho, los ascendientes y descendientes de primer grado que convivan con el ejecutado.

 
Ana García
Dpto. Laboral-Jurídico
aselec consultores, s.l.p.

QUÉ ES UNA DILIGENCIA DE EMBARGO Y QUÉ HACER CUANDO LA RECIBE

Las diligencias de embargo son una medida que lleva a cabo la Agencia Tributaria contra aquella persona (sea empresario o no) o empresa que no está al corriente de sus pagos con esta Administración.

Cuando el deudor agota el periodo voluntario para el pago, Hacienda requiere a las empresas con las que el deudor ha mantenido algún tipo de relación con el objeto de que ingresemos el crédito que tengamos a favor de esta persona a la Agencia Tributaria directamente, con el fin de cubrir el importe de la deuda que tiene con el Tesoro Público.

Las diligencias de embargo más comunes son las de sueldos y salarios (cuando el deudor es tu empleado) y los embargos de créditos (en el caso de proveedores/acreedores). Pero sólo nos podrán exigir el pago de las deudas devengadas desde la fecha de la notificación y que estén pendientes de pago. No habiendo un contrato de relaciones futuras, el que recibe la diligencia tendrá que ingresar tan solo lo que debe a su proveedor hasta la fecha. No los importes futuros que realice con contratos. Sin embargo, conviene hacer ciertos matices en este punto:

  • Si existiera un plazo pactado con el proveedor para satisfacer la deuda, Hacienda lo respetará.
  • Si existe una prestación de servicios anterior a la fecha de recepción de la notificación cuya factura no se haya recibido, habrá que ingresar igualmente su importe porque la operación que genera el crédito ya se ha producido.
  • Si para efectuar el pago a su proveedor o empleado entregó un pagaré, no tendrá que retener el pago pero sí deberá indicarlo en contestación a la diligencia.

La deuda se deberá ingresar en el momento en el que sea exigible, es decir, al vencimiento de la factura o en cuando se abone la nómina mediante una (o varias) cartas de pago que adjunta la diligencia de embargo.

Es importante saber, que si recibe una notificación de diligencia de embargo debe contestar en el plazo de 10 días hábiles, incluso aunque ya no tenga créditos a su favor o no exista relación, ya que la falta de atención del requerimiento puede acarrear sanciones.

 

Nerea Montesinos
Dpto. Contable-Fiscal
Aselec consultores, s.l.p.

Pin It on Pinterest